Redacción AP

La dictadura Ortega-Murillo desató durante la noche del miércoles 06 de julio una persecución contra periodistas, reporteros, fotógrafos y conductores del diario La Prensa. Hasta el momento, se registra que fueron secuestrados dos conductores del periódico independiente y, según La Prensa, se presume que están en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial.

“El conductor que movilizó al equipo periodístico fue secuestrado de la casa de su familia al caer la noche del miércoles 6 de julio. El otro conductor del diario, que no estuvo involucrado en la cobertura, también fue detenido por policías alrededor de la medianoche”, expresó el diario en una denuncia pública.

La Prensa exigió el cese a la persecución periodística que se vive en Nicaragua tras la insurrección de abril de 2018, que comenzó con las protestas antigubernamentales contra el régimen Ortega-Murillo.

“Exigimos al régimen que respete las leyes. Que se libere a los detenidos y cese la persecución contra el personal del Diario que son personas que solo ejercen su trabajo, sin cometer delito alguno”, declaró el medio de comunicación en su sitio web.

Por su parte, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció una nueva ola de persecución del gobierno de Nicaragua contra trabajadores del diario La Prensa. Exigió la liberación de periodistas y otro personal de prensa encarcelados, entre estos Juan Lorenzo Holmann, gerente general del diario.

"Responsabilizamos al régimen por lo que puede sucederle a cada uno de los trabajadores de La Prensa, víctimas de abusos, la intolerancia y la falta de respeto a sus derechos fundamentales", expresó Jorge Canahuati, presidente de la SIP.

El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Carlos Jornet, agregó: "Ante la nueva embestida contra La Prensa, reiteramos nuestro llamado urgente a restaurar las libertades en Nicaragua, donde el régimen actúa con total discrecionalidad, sin enfrentar consecuencias por sus acciones represivas".

Canahuati, CEO de Grupo Opsa, de Honduras, y Jornet, director periodístico de La Voz del Interior, de Argentina, exigieron la liberación inmediata, tal como consigna la Declaración sobre Nicaragua, de los periodistas Miguel Mora, Miguel Mendoza y Jaime Arellano, así como de los miembros del directorio de La Prensa Cristiana Chamorro, Pedro Joaquín Chamorro y su gerente general Juan Lorenzo Holmann Chamorro.