Redacción AP

En el Centro Social Comunitario Luis Buñuel de Zaragoza, un lugar que la municipalidad pretende cerrar, y donde han pasado grupos, personas y plataformas con diversas actividades, se dieron cita más de cincuenta feministas en el IV Encuentro Feminista por Nicaragua.

La mayoría de nicaragüenses participantes, contra todo pronóstico, llegaron puntuales. Provenían de diferentes territorios del Estado Español como A Coruña, Alicante, Barcelona, Bilbao, Córdoba, Lleida Lugo, Madrid, Málaga, Murcia, Pamplona, País Vasco, y Valencia, además de Barcelona la ciudad anfitriona, entre otros.

Los besos y abrazos fluyeron, fuertes, intensos. También risas nerviosas y llantos. Eran parte de la realidad. Algunas de las que entrevisté compartieron de forma anónima sus propósitos de participar en el encuentro.



“Vine a este encuentro para encontrar acompañamiento, sanación, sobre todo acuerpamiento de parte de las compañeras de la red, más que nada para no sentirme tan sola en este país, el exilio es cruel, y te golpea emocionalmente”

“Porque tenemos rato de estar acá tratando de organizarnos las mujeres feministas que siembre hemos sido guerreras y cañeras como dicen acá y queremos seguir dando la batalla porque no está perdida la situación en Nicaragua, todavía no; y vamos a seguir adelante, eso lo tenemos firme desde el minuto uno, y vamos a seguir”  

“Primeramente porque me quería sentir acuerpada. No sabía que había una Red Feminista acá de Mujeres Nicaraguenses, yo la conocí por una de las compañeras que me dio el enlace y luego me dije, yo estoy sola acá prácticamente no tengo ninguna relación… y quiero conocer historias y que conozcan un poco la mía, para combatir, para desahogar prácticamente toda la situación que hemos pasado, bueno pues yo soy mujer, periodista y exiliada”.

La resistencia feminista es la esperanza de crecer con el cambio, es apostar por vivir

Luego, las asistentes al IV Encuentro dedicaron tiempo a la biodanza. Bailaron en círculo, juntas, se miraron a los ojos, lloraron y se rieron, circularon para que ninguna se sintiera sola… Después, en grupos de trabajo por territorios, se dieron a la tarea de compartir cómo se sentían, qué podían aportar a las demás y qué podían hacer juntas.

Para finaliza el primer día, se abrió un espacio para conversar con cinco representantes de la Articulación Feminista en Nicaragua, de diversos aspectos de la realidad nicaragüense, como el nivel de represión de la dictadura y la difícil situación económica, que obligan a las personas jóvenes a salir del país. Nicaragua se está quedando sin jóvenes.

Se amplió información de los efectos de la migración nicaragüense; hasta la fecha 195 mil personas han solicitado refugio en Costa Rica, 10 mil en lo que va del año 2022.

La otra ruta que crece día a día es hacia Estados Unidos; muchas familias se endeudan para poderse ir, dejan sus casas de habitación como prenda. Unas 80 personas nicaraguenses han fallecido, intentando cruzar el Río Bravo.

Asimismo, se mencionó el crecimiento de la migración interna y la “desaparición” de niñas, niños y adolescentes, quienes en muchas ocasiones aparecen muertos.

La dictadura Ortega-Murillo está promoviendo que el país quede vacío, aunque las remesas han aumentado, 2.146,9 millones de dólares en 2021, 16 % más que en 2020, según datos oficiales. No hay que olvidar que el 15% de las remesas queda a la dictadura como impuesto.

De acuerdo a un despacho de la Agencia Efe, se recibieron como remesas familiares en el primer trimestre de 2022, un total de 632,6 millones de dólares, 26,4 % más que en el mismo período de 2021, informó el Banco Central de Nicaragua (BCN). Los principales países de origen de las remesas continúan siendo Estados Unidos, España, Costa Rica, Panamá, y Canadá, detalló el BCN.

Paradójicamente, cada día las personas están en una situación imposible de sobrevivir. El desempleo ha crecido y la incertidumbre campea. ¿Qué viene ahora? se pregunta la gente frente a la represión ahora selectiva del gobierno.

Ha aumentado el cierre de todo tipo de organizaciones civiles. La política de golpear a todos los sectores busca justificar el cierre de espacios a la sociedad civil, a las organizaciones feministas.

Los pueblos indígenas también han sido golpeados por las políticas gubernamentales. Crece el despojo de sus tierras por colonos, situación que ha costado la vida a varios y varias comunitarias.

El panel cerró con la afirmación, “de esta tenemos que salir”.

A fortalecer la Red Feminista por Nicaragua

El domingo 12, las participantes del IV Encuentro Feminista por Nicaragua iniciaron con diversos ejercicios que les permitieron mover el cuerpo. El resto del día lo dedicaron a reflexionar qué hacer en cada territorio del Estado Español y qué acciones globales como Red.

Para lo interno, se definió como principal tarea el fortalecimiento de la red misma y su instancia de coordinación, lo cual pasa por circular mayor cantidad de informaciones, de forma fluida y actualizada, así como la visibilización y apertura de más espacios en las redes sociales. Asimismo, desarrollar una campaña virtual acerca de la situación de Nicaragua.

A ello se agrega la gira por diversos territorios de la presentación del documental “Florecerás Nicaragua” y continuar denunciando la represión en Nicaragua. Crear alianzas estratégicas con otros actores sociales en los diversos territorios fue también señalado como urgente.

La realización de una mesa de defensoras centroamericanas, que podría organizarse como gira, con la participación de representantes de Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua, para dar visibilidad a la situación de los derechos de las mujeres en la región.

Que la Red se integre a la Comisión Internacional por la Vida y la Libertad de Presas y Presos Políticos y hacer incidencia para que el Estado Español logre que el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) como institución financiera multilateral de desarrollo, no siga brindando préstamos al Estado de Nicaragua se propusieron.

¿Qué les pareció el Encuentro a las participantes?

A mi me pareció muy esperanzador porque a pesar del dolor, la frustración, y la tristeza que tenemos, hay mucha rabia, hay mucha indignación para hacer, primero seguir denunciando a la dictadura y todos los crímenes de lesa humanidad que está cometiendo y segundo, sacarlo, y articular desde donde estemos, para lograrlo…”

“Muy bien porque me ha dejado la necesidad de formar parte, de formar del grupo, de organizarnos, de  hacer cosas, de visibilizarnos. Ya era feminista en Nicaragua, ya estaba en la Red de Mujeres de Matagalpa. Entonces ahora es llevar toda aquel feminismo que teníamos allá, también llevarlo a otras mujeres que lo necesitan…  Me despertó cosas que tenía como adormecidas por el día a día, por el trabajo, por los problemas, por todo lo que se vive aquí… Aquí estamos, a ver qué se puede hacer”

“Una oportunidad para encontrarnos, para abrazarnos, hacer catarsis, reconocernos, todo lo que estamos haciendo, todo lo que hemos hecho en Nicaragua, todo lo que estamos haciendo aquí, y todo lo que están haciendo las compañeras que están en Nicaragua. Que están resistiendo, reafirmar la ressitencia, el dolor, el enojo, el dolor, la compañía también, y la esperanza de que vamos a ver una Nicaragua Libre…”