Redacción AP

La iniciativa Tribuna Internacional Feminista pidió este 21 de febrero, a mujeres de todo el mundo, suscribieran una declaración de denuncia y solidaridad para la liberación de las presas políticas en Nicaragua. En un comunicado manifestaron su preocupación por las condiciones de tortura a las que están sometidas las prisioneras. 

Las integrantes de la Tribuna Feminista, mujeres de diferentes países, expresaron su preocupación e indignación por el cautiverio al que están sometidas Esperanza Sánchez, Karla Escobar, Julia Hernández, Cristiana Chamorro, Violeta Granera, Tamara Dávila, Suyén Barahona, Dora María Téllez, Ana Margarita Vijil, Fernanda Flores, María Oviedo, Nidia Barbosa, Evelyn Pinto y Samantha Jirón. 

“Nos unimos a las denuncias por las condiciones de tortura a las que están sometidas. Las torturas se extienden a sus familiares, con visitas negadas, limitadas y vigiladas, sin permiso para entregar una fotografía o carta de sus hijas/os u otras personas queridas. Apenas hace unas semanas les recibieron una frazada para el frío”, señalan. 

Además, denuncian que Tamara Dávila, Ana Margarita Vijíl, Dora María Téllez y Suyén Barahona llevan más de ocho meses en aislamiento total. “Han perdido mucho peso, permanecen en penumbra o con luz las 24 horas, no reciben luz del sol, sin comunicación, lectura o escritura, sometidas a constantes interrogatorios”.

Critican que Violeta Granera Padilla, tiene una grave infección dental no atendida, la cual ha ocasionado la pérdida de su dentadura. 

“Su condición de género las expone a otras formas de maltrato; pretenden hacerlas sentir culpables por estar lejos de sus hijos, han recibido todo tipo de ofensas y la violencia sexual es una amenaza" expresan.

Exigen al régimen de Daniel Ortega que libere inmediatamente a las 14 presas políticas, junto a las 170 personas presas políticas. 

Reclamen que "todas las personas sean tratadas de acuerdo a los principios jurícos de las personas privadas de libertad y acaben todas las formas inhumanas de maltrato y tortura" de quienes permanecen en encarcelamiento político.

Asimismo, llaman a la comunidad internacional a tener empatía y beligerancia para encontrar una salida pacífica a la crisis sociopolítica, económica y humanitaria que sufre Nicaragua.