Redacción AP

Mientras en Nicaragua y otros países de la región la ciudadanía independiente se bate por la libertad, los señores que promueven las drogas no descansan, y aún más, aumentan sus esfuerzos para que más gente se involucre en el negocio, no importándoles sus rangos, o que la consuma.

Conocimos recientemente del fallecimiento de 23 personas y 80 más ingresadas a un hospital local en Argentina, luego de haber consumido cocaína adulterada. Investigaciones van, investigaciones vienen...  El fentanilo, una droga sintética, podría estar detrás de estas muertes (chequeado.com).

El fentanilo es un fuerte opioide sintético similar a la morfina, pero entre 50 y 100 veces más potente. Es utilizado en medicina por sus acciones de analgesia y anestesia, en pacientes con dolor crónico. Aunque en algunos países también se vende de forma ilegal.

El médico epidemiólogo nicaragüense Leonel Argüello nos dijo que ve difícil que se consiga ilegalmente en Nicaragua, “porque la morfina, posiblemente el fentanilo y otros, solo pueden ser recetados por anestesistas”. Aunque la norma del Ministerio de Salud de Nicaragua, indica que también pueden hacerlo ortopedistas, cirujanos generales y algunos otros más.

Arguello agregó que hay un control bastante estricto. “Se reabastece "contra casquillo" y se hace una receta independiente para su uso que es bastante controlado. Inclusive se pudiera decir que abastecimiento más bien”.

Los opioides sintéticos -incluido el fentanilo- “son las drogas más comúnmente asociadas con las muertes por sobredosis en los Estados Unidos” señala el medio de comunicación Chequeado.

La Comisión de Estupefacientes de Naciones Unidos publicó en su cuenta de Twitter que “los analgésicos opioides son SERIAMENTE deficientes en muchas partes del mundo”.


La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito señala en el Informe Mundial sobre las Drogas 2019, que entre 2009 y 2017, aumentó en 30% la cantidad de personas que consumió drogas. En 2017, unos 271 millones de personas, 5,5% de la población mundial de 15 a 74 años de edad, habían consumido drogas en el año anterior.

Se desconoce si el tóxico produjo las muertes, pero según Chequeado el Ministerio de Salud de Argentina confirmó que se trata de un opioide.

¿Podría el narcotráfico estarse aprovechando de los estallidos sociales en varios países para ensayar con drogas adulteradas, y agotar el consumo sin cavilar en lo que provocan?

¿Hasta dónde los gobiernos de diversos países y sus funcionarios, utilizan los conflictos como caballo de troya, para que la droga circule?