Redacción AP

El régimen Ortega-Murillo a través del juez Luden Martínez Quiroz, operador político del juicio en contra de Ana Margarita Vijil, dirigente de UNAMOS, antes Movimiento Renovador Sandinista MRS, la declaró culpable por "conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional", luego de varias horas del juicio oral y secreto que se realizó en el complejo policial "Evaristo Vázquez" conocido como Nuevo Chipote.  

Pinita Gurdián, madre de la presa política detalló en un vídeo que "se realizó un juicio ilegal e ilegítimo en contra de mi hija Ana Margarita Vijil en el cual se le condenó por delitos que no ha cometido y se le imputan. El régimen la declaró culpable por su labor de defensa de derechos humanos, por soñar y trabajar para una Nicaragua en libertad y con justicia".

La familia de Vijil logró ingresar al juicio horas después que comenzó. En horas del mediodía el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, CENIDH, informó que no se le permitió que le dieran alimentos a la presa política.


El régimen de Daniel Ortega, a través de la Fiscalía, acusó a Ana Margarita Vijil y a la comandante Guerrillera Dora María Téllez, integrantes de UNAMOS, por supuesta "conspiración". 

La Fiscalía acusó a Vijil por “realizar actos que menoscaban la independencia, la soberanía, y la autodeterminación, incitar a la injerencia extranjera en los asuntos internos, pedir intervenciones militares, organizarse con financiamiento de potencias extranjeras para ejecutar actos de terrorismo y desestabilización, proponer y gestionar bloqueos económicos, comerciales y de operaciones financieras en contra del país y sus instituciones”.



Desde que fue capturada con violencia por la Policía Orteguista el 13 de junio del 2021, la defensora de derechos humanos está recluida sola en un calabozo de el nuevo Chipote, donde ha permanecido con las luces encendidas y ha sido sometida a interrogatorios, tratos humillantes y otro tipo de torturas que han afectado su salud.

En los juicios políticos que comenzaron el martes primero de febrero, la Fiscalía, al servicio del orteguismo se está valiendo de policías como testigos para culpar a los opositores, activistas y defensoras de derechos humanos.

El Movimiento Autónomo de Mujeres, MAM, ha denunciado que las detenidas “son presas de conciencia por exigir el respeto a los derechos humanos de los y las nicaragüenses, por exigir libertad y democracia”.