Redacción AP

Indignación en diversas organizaciones feministas del Estado español después de conocer la postura oficial del Partido Comunista Español (PCE) ante la toma de posesión de Daniel Ortega como presidente de Nicaragua. 

En un comunicado firmado por el eurodiputado de Izquierda Unida - Unidas Podemos, Manu Pineda, que ostenta el cargo de secretario de Relaciones Internacionales de la formación política, avalan el resultado de las votaciones del 7 de noviembre y aseguran que "el Frente Sandinista de Liberación Nacional fue la fuerza ganadora obteniendo más del 75% de apoyo popular en las urnas". Además, desde la formación que se dice de izquierdas indican que se trata del "cuarto mandato consecutivo del sandinismo con el Presidente Ortega a la cabeza, el cual, estamos seguros que servirá para seguir afianzando las conquistas logradas por la Revolución a lo largo de este tiempo".




Ante este comunicado del Partido Comunista Español organizaciones como La Casa de la Dona de Valencia y otros colectivos feministas han hecho pública una carta que han enviado al PCE en la que, además de rechazar la felicitación de la formación política española a Ortega, se rechaza la presencia en Managua de Ismael Sánchez Castillo, diputado en el parlamento de Andalucía por Unidas Podemos quien a través su cuenta de Twitter mostró fotografías con Daniel Ortega, Miguel Díaz Canel presidente de Cuba avalando el acto de autoproclamación. De hecho Sánchez Castillo también participó, como “acompañante electoral” en las votaciones del 7 de noviembre, cuando en redes sociales publicó diversos elogios a Ortega.



Parte de las exigencias de las feministas en su comunicado es que las personas pertenecientes al PCE y el resto de la izquierda que "supuestamente condena la dictadura asesina de Ortega/Murillo, lo manifiesten públicamente y se  desmarquen de esta declaración oficial del Partido Comunista y de la presencia de diputados apoyando y legitimando esta dictadura, dictadura que se ensaña especialmente con el movimiento feminista". En este sentido, señalan, pareciera que ciertos partidos de izquierdas como el OC, Izquierda Unida-Unida Podemos “desconocen que la en abril de 2018, el régimen de Ortega ordenó disparar a matar como lo publicó en un informe Amnistía Internacional y fueron asesinados más de 300 nicaragüenses según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”. Por otro lado, añaden, “la escalada represiva que persiste en Nicaragua, ha empujado a más de 100 mil nicaragüenses a salir al exilio por razones políticas y económicas”.

Para Geni Gómez de Feministas Madrid por Nicaragua la intención no es hacer un llamado a quienes avalan la matanza, unas votaciones ilegítimas, la represión sostenida durante más de tres años, el desmantelamiento de la institucionalidad en el país, la detención arbitraria y aislamiento sostenido de las personas presas políticas; sino que va apelan a personas de la izquierda del mismo partido o de otros partidos cercanos que mantienen un silencio cómplice. "La carta es más bien es la apelación a esos que desde esos partidos de izquierda que no levantan la voz, es a ellos a quienes apelamos porque le hacen un flaco favor a la izquierda de Nicaragua y en el mundo, si todavía vamos a a pensar que se puede ser de izquierda y estar comprometidos con los derechos humanos y que solo se catalogan a las dictaduras solo de derechas y a las de izquierdas no las critican" 

La Comunidad internacional, representada en organismos como la Organización de Estados Americanos, la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y Reino Unido han establecido sanciones para altos funcionarios del régimen por ser cómplices de la violación de derechos humanos en Nicaragua. Las sanciones vienen dictadas, del mismo modo, por haberse prestado a declarar legales unas votaciones en donde se eliminó la participación política de la oposición para tener el camino libre y autoproclamarse. En esta línea, la Asamblea Nacional ha aprobado leyes que erosionan la participación política y libertad de expresión; entre otras.  

Las feministas insisten a las personas pertenecientes a la izquierda y que dicen condenar a “la dictadura asesina de Ortega/Murillo, lo manifiesten públicamente”. También en su comunicado muestran su solidaridad con sus pares nicaragüenses que se encuentran encarceladas, torturadas y exiliadas, por haber denunciado públicamente al “violador Daniel Ortega”, razón por la cual el feminismo en Nicaragua está siendo perseguido.

Por ello, concluyen, piden un “pronunciamiento inequívoco” de quienes rechazan y condenan la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.