Redacción AP

Familiares de personas presas políticas y el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) denunciaron la golpiza y torturas psicológicas que sufrieron Steven Mendoza, Bryan Kessler Alemán y Kevin Solís en el Sistema Penitenciario Nacional (SPN), Jorge Navarro, conocida como “La Modelo”.

Elizabeth González, esposa de Steven Mendoza, expresó que se enteró por otros reos que fue golpeado por custodios del penal el pasado 13 de enero después de la visita familiar.

“Nosotros fuimos a la visita familiar por la mañana y cuando iba a terminar nos insistieron de firmar el documento donde dice que nuestros presos están bien, que no los han golpeado, que reciben atención médica y sus alimentos.  Todo eso que sabemos que es mentira, porque a mí me han devuelto alimentos y sé que no le entregan completas sus medicinas. Esta fue la cuarta visita en la que no firmamos nada”, manifestó.

González afirma que “esta fue la vencida” y que en represalia por negarse a firmar ese documento otros presos políticos les contaron a sus familiares la tarde de ese mismo día de visita, que habían golpeado a su esposo y a otros presos políticos.

“Ellos fueron golpeados en sus partes íntimas, en los brazos, las piernas, la espalda, incluso hasta les patearon la cara, todo con la brutalidad con que tratan a los presos políticos”, denuncia.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) alertó que la vida del preso político y estudiante universitario Kevin Solís está en “riesgo” ante las torturas físicas y psicológicas que sufre en “La Modelo”.

Solís es dirigente estudiantil y participó activamente en las protestas de 2018, según defensores de derechos humanos se encuentra confinado en una celda de aislamiento conocida como “El Infiernillo”.

Solís participó en las protestas desde el recinto de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN–Managua). También fue uno de los estudiantes que se refugió en la iglesia Divina Misericordia, el 14 de julio de 2018, ante el ataque de fuerzas policiales y paramilitares.

Su familia ha denunciado que la celda donde se encuentra el joven no cuenta con ventilación, permanece en aislamiento total, no tiene comunicación con otras personas, no le permiten recibir sol, ni realizar llamadas telefónicas