Redacción AP

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dicho recientemente que en el 2022 se puede suponer el fin de la pandemia de coronavirus. 
 
En Europa, la variante ómicron del coronavirus llegó a finales del 2021 pese a las campañas de vacunación. Afectó la “normalidad” a la que se pretendían a acostumbrar los europeos. El ómicron avasalla en varios países y será la más numerosa en el Viejo Continente en cuestión de semanas, señala Público, diario español. 
 
Con un millón de contagios diarios, como promedio, Europa resistirá días duros por la cantidad de personas infectadas. Cálculos de la propia OMS señalan que la mitad de europeos contraerá ómicron antes de marzo próximo, sin dejar de lado los rescoldos de la variante delta. 
 
Además, un informe de la misma entidad de salud destaca que ómicron es capaz de "evadir la inmunidad", ya que existe transmisión incluso entre vacunados y personas que la habían superado antes. No obstante, una de las enseñanzas que la pandemia deja es la de ser prudentes. 
 
Si bien Europa registra un número sin precedentes desde el inicio de la crisis sanitaria, no hay un colapso de hospitales ni de UCI. Las vacunas actúan y son parte de la solución, más no el remedio total. 
  
Casi a finales del 2021 ya la OMS había recomendado a los países seguir las siguientes 
instrucciones:
 
 
● Intensificar las actividades de vigilancia y secuenciación para conocer mejor las variantes del SARS-CoV-2 en circulación.  
● Enviar las secuencias completas del genoma y metadatos conexos a una base de datos públicamente disponible, como la GISAID. 
●Notificar a la OMS los casos o conglomerados de casos de infección por las variantes preocupantes, por medio del mecanismo del Reglamento Sanitario Internacional. 
●Si se dispone de capacidad suficiente, y en coordinación con la comunidad internacional, realizar estudios en el terreno y análisis en laboratorio para conocer mejor los efectos de las variantes preocupantes en las características epidemiológicas de la COVID-19, la gravedad de los síntomas que producen, la eficacia de las medidas sociales y de salud pública, los métodos diagnósticos, la respuesta inmunitaria, la neutralización por anticuerpos y otras cuestiones pertinentes. 
 
Europa prepara con timidez y respeto la transición a la siguiente fase tras el paso de ómicron.
 
De pandemia a endemia 

Todo parece indicar que el SARS-CoV-2 pasará de ser un virus pandémico a uno endémico. Es decir, el virus seguirá circulando por la población de manera continua. Exactamente lo mismo que ocurre con el virus de la gripe. Dicho virus se trasmite de un humano a otro, incluso durante la fase asintomática. Por eso es prácticamente imposible de erradicar. Siempre habrá alguien contagiando que, sin saberlo, contagie a otros, ahí está lo epidémico. 
 
Queda prevenir con el lavado de manos, el cubre boca y el distanciamiento social.