André Mendonça nuevo juez del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil.



Redacción AP

Con 47 votos favorables y 32 en contra, el abogado y evangélico André Mendonça se estrenará este 2022 como juez del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil. Mendonça quien en su etapa como ministro de Justicia, utilizó la Ley de Seguridad Nacional, una herencia del régimen militar (1964-85), para perseguir opositores del Gobierno, fue seleccionado en julio pasado por Jair Bolsonaro para ser su hombre en el Supremo, pero la aprobación del pastor presbiteriano no pude ser sino hasta cinco meses en el Senado, porque el presidente de la comisión encargada de examinarlo boicoteó el mandato.


La votación del parlamentario evangélico quien necesitaba por lo menos 41 de un total de 81, 
fue secreta y recibida como una victoria del bloque parlamentario evangélico, que hizo fuerte bloque junto a los senadores para aprobarlo.


La primera en festejar la noticia fue Michelle Bolsonaro quien con gritos de “gloria a Dios” y “aleluya”, celebró la aprobación el 29 de noviembre.


El rechazo a la reacción de la primera dama en las redes sociales no se hizo esperar, la población brasileña considera que es una interferencia de la religión en la vida pública del país carioca. Asimismo mostraron inconformidad al momento de su juramentación de mano del juez jubilado Marco Aurélio Mello. Mendonça describió el momento como “un paso para un hombre, un salto para los evangélicos”.


Mientras que seguidores de Bolsonaro como religiosos e incluso sectores progresistas vieron en las críticas al vídeo de la celebración de la primera dama, prejuicios e intolerancia religiosa contra los evangélicos – a menudo vistos como una población que piensa y actúa de manera homogénea en cuestiones de política y comportamiento.


El socialdemócrata y alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes se pronunció y salió en defensa de la primera dama al lamentar la cantidad de publicaciones en las redes sociales “escupiendo prejuicio contra la fe ajena. Son los mismos que viven quejándose de discriminación. Mi solidaridad a la primera dama. Que ella pueda siempre manifestar su fe con libertad”, señaló.