Redacción AP

Tras conocerse que la sede diplomática donde operaba Taiwán en Nicaragua fue donada a la Arquidiócesis de Managua, como lo anunció su vicario, monseñor Carlos Avilés, el régimen de Ortega-Murillo reaccionó a través de la Procuraduría General de la República.

Según un comunicado emitido por la  institución pública fiel al régimen Ortega-Murillo, el reconocimiento de China y el restablecimiento de relaciones del 9 de diciembre “implica el inmediato registro de todos los bienes inmuebles, equipos y medios a favor” del gigante asiático.

De igual forma señaló que “según la legislación de Nicaragua” no caben transacciones, traslados o traspasos” y mencionó que evidencia una supuesta intención voraz de apropiarse de lo ajeno” y amenazó con “acciones judiciales”, a quienes según ellos “insistan en reclamos ilegítimos e ilegales”.

El vicario general de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Carlos Avilés confirmó la decisión de Taiwán y solo se ultimarían los trámites legales de la “donación del inmueble”. Agenda Propia consultó a uno de los asesores legales de la entidad religiosa, quien bajo anonimato expresó que hasta el momento “se desconoce si se insistirá en dicho proceso tras la reacción del gobierno, hay que esperar que orienta el Cardenal Brenes, tengo entendido que van a pedir la ayuda de la nunciatura, aunque lo veo bien difícil, pero si te puedo asegurar que ya se firmaron documentos de donaciones ante notarios públicos” expresó.

En un comunicado el Gobierno de Taiwán dijo que “no puede aceptar y protesta enérgicamente por la ocupación ilegal de su propiedad y su transferencia ilegal a la República Popular China”, dice el texto en el que nombra como “régimen dictatorial” al Gobierno de Ortega, cuyas acciones califica como ilegales y como una obstrucción a la “venta simbólica” (es decir, la donación) a la Iglesia Católica de Nicaragua, firmada el 22 de diciembre por ambas partes y notariada por abogados locales.

“Frente a la represión conjunta hacia la democrática Taiwán y la Iglesia católica, por parte del régimen dictatorial del presidente Ortega y el Gobierno totalitario de China, el Ministerio de Relaciones Exteriores reitera que Taiwán nunca ha sido parte de la República Popular China y que el régimen del Partido Comunista de China no tiene derecho a interferir en asuntos exteriores de Taiwán o heredar la propiedad estatal de Taiwán. El Ministerio de Asuntos Exteriores insta a la comunidad internacional a condenar conjuntamente tales acciones malévolas de los Gobiernos de Nicaragua y China, y solicita que todos los sectores ayuden a la Iglesia católica en Nicaragua a luchar por sus derechos, para que la propiedad de la antigua embajada pueda ser registrada y transferida a la Iglesia Católica en Nicaragua”, dice el comunicado.

La donación de Taiwán se da en uno de los peores momentos en las relaciones de Ortega con la iglesia, a la que ha denominado en ocasiones de “lobos rapaces” y “demonios con sotana”.

 La jerarquía católica desde el estallido de abril 2018 ha criticado reiteradamente a Ortega, por gobernar "violando los derechos humanos en Nicaragua”.