Redacción AP

Las y los periodistas en Nicaragua siguen pagando los costos de informar las violaciones a los derechos humanos cometidos desde el estallido social y político de abril 20218, instituciones como la Dirección de Migración y Extranjería, la Policía, el Ministerio Público y el Poder Judicial son los verdugos de la prensa independiente quienes han impedido a periodistas hacer su trabajo e incluso salir del país.

Vladimir Vásquez es periodista de Confidencial, uno de los medios de comunicación confiscado por el régimen de Ortega- Murillo, en una publicación Vásquez denunció que “Migración y Extranjería (de Nicaragua) me prohibió viajar a Estados Unidos para vacunarme contra la covid-19, alegando restricción migratoria, sin darme justificación ni argumentos".

Vladimir dijo que llegó a Costa Rica "sin un documento que me permitiera identificarme, sin mi equipaje -que quedó sin retirar en el Aeropuerto (de Managua), junto con mis planes de viaje- y sin más ropa que la que traía puesta".


La situación se agrava para los periodistas locales, en el municipio de Camoapa, sin orden judicial ni explicación alguna, oficiales de la Dirección de Operaciones Especiales de la policía allanaron la casa del periodista Yeffrin Sequeira, de Radio Camoapa. El hecho ocurrió a las cuatro de la tarde del pasado viernes 5 de noviembre previo a las votaciones generales.

Si me hubieran encontrado en casa, probablemente estaría detenido”, dijo Yeffrin Sequeira al lamentar la violación de su domicilio y la de su seguridad personal. Como resultado del hostigamiento Sequeira tuvo que salir del país y exiliarse.


En León la corresponsal del noticiero de alcance nacional Acción 10 Tania López denunció las amenazas hechas por operadores orteguistas, en declaraciones a la Televisión Española dijo que para “seguir ejerciendo el periodismo ah optado por estar en casas de seguridad”.

El periodista Wilmer Madrigal, quien escribe para el portal Articulo 66 denunció en su cuenta de Twitter que desde finales del mes de septiembre recibe amenazas vía telefónica. “Abandoné mi casa en septiembre de 2020 por las constantes “visitas” de agentes policiales en patrullas. He cambiado de domicilio en tres ocasiones para resguardar mi seguridad e integridad física, pero las amenazas continúan y aumentan día a día” manifestó el comunicador. 

A finales de septiembre pasado, las autoridades nicaragüenses impidieron salir del país al jefe de prensa del Canal 10, Mauricio Madrigal, quien, según dijo, se dirigía hacia Miami, a una reunión de trabajo.

Un informe de Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN) señaló que al menos 54 violaciones a la libertad de prensa, expresión y movilización se registraron durante las votaciones del pasado 7 de noviembre en Nicaragua.

También registraron ocho desplazamientos forzados en menos de 48 horas, tres exilios forzados en el contexto electoral, cuatro casos de robo de bienes y equipo periodístico y bienes, entre ellos celulares, cámaras fotográficas y una motocicleta, además de dos detenciones a víctimas de abuso de poder, obligados a usar uniforme presidiario, toma de huellas sin investigación previa y robo de equipos. Y 10 casos de persecución y amenazas mientras los periodistas se movilizaban.

En las celdas del nuevo chipote se encuentra el periodista Miguel Mendoza, capturado el pasado 21 de junio, en los últimos meses más de una treintena de periodistas se han exiliado, ante el incremento de la represión y los que quedan en el país hacen el trabajo bajo asedios y casi clandestinamente.