De izquierda a derecha: Chus Visor, Daniel Rodríguez Moya, Almudena Grandes, Luis García Montero y Sergio Ramírez, en la casa de Rubén Darío de León, febrero de 2009.



Redacción AP

El director del Instituto Cervantes, el poeta español Luis García Montero, ha mostrado su tristeza ante la orden de detención contra el escritor nicaragüense Sergio Ramírez cursada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo y ha señalado, en declaraciones exclusivas para Agenda Propia Nicaragua, que las acusaciones que pesan sobre el autor de Castigo Divino, “le recuerdan mucho” a las que hacía el régimen de Anastasio Somoza en los setentas contra los miembros del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

En su faceta de escritor y amigo personal de Ramírez, ha expresado su contrariedad ante estas acusaciones “injustas” que, ha abundado, “son las mismas” que ya escuchó por parte del somocismo cuando, en su juventud, formó parte en España del Comité de Solidaridad con Centroamérica y defendía, junto al propio Ramírez, Ernesto Cardenal y Gioconda Belli, entre otros, la democracia para Nicaragua.

García Montero ha incidido en la fuerte vinculación de Ramírez con la institución que dirige ya que, ha recordado, es patrono de la misma. Además, el próximo lunes 13 de septiembre Sergio Ramírez participará en un acto en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes en homenaje a Rubén Darío en el que el Premio Cervantes “traerá tierra de Nicaragua junto a una primera edición de Cantos de Vida y Esperanza, donde se publicó el gran poema de Rubén Darío sobre don Quijote, Las Letanías de Don Quijote”. Del mismo modo, García Montero ha querido recordar que hace años el Instituto Cervantes “bautizó” la biblioteca de Hamburgo con el nombre de Sergio Ramírez.

El poeta español mantiene desde hace años un gran vínculo de amistad con Sergio Ramírez y ha visitado en varias ocasiones Nicaragua. Una de las más recientes fue en 2009, en ocasión del Festival Internacional de Granada, cuando en compañía de su esposa, la escritora Almudena Grandes, el editor español Chus Visor y el poeta y periodista Daniel Rodríguez Moya pudieron conocer de la mano del propio Ramírez la casa de Rubén Darío en León. En esos días el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo había desatado unos fuertes ataques contra el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal en relación con la Asociación para el Desarrollo de Solentiname.

El director del Instituto Cervantes, en su lectura pública en una plaza de Granada, le dedicó al poeta trapense su poema Democracia, que termina con estos versos: Los buitres han perdido su carroña de miedo. / Parece que no tienen donde ir / y vuelan a esconderse, / a esconderse, / muy lejos de nosotros, / en la tumba más fría del pasado.