Fotografía del interior del HEODRA en León | Cortesía 


Redacción AP

Medicina interna, pediatría y ginecología comparten el cuarto piso del Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales en León, conocido como HEODRA, pero han tenido que moverse del lugar por el congestionamiento de pacientes con síntomas asociados al Coronavirus. Han rebasado el legendario hospital. Otra área que se amplió durante la primera semana de septiembre fue la “del sótano” donde hasta antes de la pandemia funcionaba la sala de emergencias.

Acerca de las orientaciones y el manejo interno del HEODRA, “Juan” quien labora en  respiratorios, explica que “la directora Judith Lejarza, orientó que cada coordinador de área que tiene un teléfono corporativo cuando  finalice turno, recoge el reporte diario y que cuando pase el teléfono al responsable del turno entrante lo formatee para que no sepan que información se compartió”.

Los rumores en las calles de la ciudad universitaria, de que el hospital está “hasta el tope” de pacientes lo confirma este doctor. “Los rumores no se pueden tapar porque en los barrios la gente sabe quién está en el hospital y quien no, es un pueblo pequeño, lo que si te puedo confirmar es que hay niños con COVID y no es permitido poner en los expedientes que tienen el virus solo se les pone neumonía” expresó.

Hasta el cierre de esta nota se conoció de más de 100 pacientes internados con síntomas respiratorios en el HEODRA. En redes sociales circulan vídeos y fotografías donde sacerdotes llegan a bendecir a los muertos que salen en horas de la noche para ser enterrados inmediatamente.



Las clínicas provisionales en León están igual o peor que el hospital público. “Solo en la Clínica Juan Vargas, donde hay entre 20 y 24 camas, a finales de agosto hubo 12 pacientes, cada día iban ingresando más y se daban dos muertos diarios” dice otra fuente hospitalaria.

Sermesa, en León, “adquirió recientemente la casa donde funcionaba la farmacia La Unión (ubicada por las oficinas del INSS) y a partir de este lunes 06 de septiembre se dispondrá de 40 camas con terminal para oxígeno” reporta una fuente que labora en el área administrativa de dicha empresa.

Mientras tanto, el Hospital San Juan de Dios, en Estelí, registró unos 40 fallecimientos por afectaciones vinculados al rebrote del coronavirus durante cuatro días de la semana del 30 de agosto al 05 de septiembre. Una fuente médica confirma que en dicho hospital estiman 80 ingresados hasta este pasado viernes 03 de septiembre.

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Las salas COVID del Hospital Victoria Motta en Jinotega están saturadas, varios médicos se contagiaron y uno falleció el viernes pasado. Era internista y diabetólogo. Laboraba para el hospital y una previsional.  A mediados de agosto, el hospital de este municipio contaba con 44 ingresados; 36 en salas COVID y ocho en la UCI para casos respiratorios.


En tanto en el Hospital Juan Antonio Brenes Palacios de Somoto, se contabilizaban hasta el pasado miércoles 01 de septiembre 60 ingresos en la ‘sala COVID’, y en Medicina Interna, unas 15 personas con síntomas respiratorios leves. La semana pasada se reportaron dos fallecimientos y dos personas permanecían intubadas, según otra fuente médica.

Lo común en todos los hospitales del país es que para que no se filtre información, el régimen ha orientado que “cuando son personas públicas, en los sistemas y expedientes se les pone un alias para que nadie sepa y al paciente lo ubican en una sala especial, se le asigna una enfermera o enfermero y un médico que lo atiende directamente” dijo una fuente del Hospital Militar, en Managua.

La vicepresidenta Rosario Murillo, segunda al mando del régimen, se encarga de monitorear a los directores de hospitales departamentales, secretarios políticos y responsables de áreas COVID de los hospitales de referencia nacional. “Ella te llama y pregunta por datos, pacientes y todo, sino le contestas atenete a las consecuencias, es muy enojada” concluyó el galeno del Hospital Militar.