Redacción AP

El Departamento de Estado de Estados Unidos suspendió la visa a 50 familiares directos de funcionarios de la Asamblea Nacional, fiscales y jueces de Nicaragua, como parte de la estrategia de rendición de cuentas a cualquier persona responsable o beneficiada por los ataques del régimen de Daniel Ortega a las constantes violaciones de Derechos Humanos.

Hace un mes, la administración Biden retiró también las visas a 100 funcionarios de las mismas instituciones que castigan ahora y ocurre también luego de la sanción impuesta el nueve de junio pasado a Camila Ortega Murillo, hija de la pareja presidencial, al jefe de bancada sandinista Edwin Castro y al presidente del Banco Central, Ovidio Reyes.

Estas acciones y las recientes sanciones, son una respuesta a los arrestos arbitrarios contra 32 opositores, incluidos siete candidatos presidenciales, un candidato a vicepresidente, activistas estudiantiles, líderes del sector privado, abogados defensores y esto incluye la detención esta semana de Berenice Quezada.

En el comunicado expresan que “una valiente nicaragüense que dio un paso adelante para postularse a la vicepresidencia como candidata de la oposición a pesar de la creciente represión”.

“Ortega y Murillo demostraron una vez más que tienen miedo de correr contra cualquiera que sientan que pueda ganarse el apoyo del pueblo nicaragüense. Estados Unidos continuará utilizando herramientas diplomáticas y económicas para promover la rendición de cuentas” concluyen.