María Lilly Delgado al salir de la Fiscalía | Fotografía de Carlos Herrera / Divergentes 

Redacción AP

A las 8:30 de la mañana de este 25 de mayo, María Lilly Delgado, María Lourdes Arróliga y Guillermo Medrano, llegaron a la Fiscalía General de República en medio de patrullas policiales, personas de civil que asediaban a los citados y a la batería de medios de comunicación que daban cobertura a la persecución del régimen de Daniel Ortega contra la prensa independiente.

Los tres periodistas fueron citados como testigos, notificaciones que entregaron entre “4 y 5 de la tarde del lunes 24 de mayo” dijo María Lilly Delgado. Al entrar a la institución, un fiscal les prohibió el ingreso de su abogado y los sentencio que podían pasar de “testigos a investigados” en el caso de supuesto “lavado de dinero, bienes y activos en perjuicio del Estado nicaragüense” por el que se acusa a Cristiana Chamorro Barrios, aspirante a la Presidencia de la República de Nicaragua.

“Nosotros les dijimos que íbamos a pasar cada uno por separado, pero con nuestros abogados y se nos insistió que el abogado no podía estar ahí porque estábamos en calidad de ‘testigos’ y que si nosotros insistíamos en que el abogado estuviera ahí, entonces la Fiscalía ‘basándose en el marco jurídico tendría que cambiarnos la calidad de testigos a investigados”, denunció la corresponsal de UNIVISION en Managua.

Delgado, afirmó que todo se trata de un plan para silenciar todo tipo de voz que denuncia la crisis que vive Nicaragua, la crisis de derechos humanos, “eso no es noticia falsa, Nicaragua vive en un estado policial”, concluyó.

 Por su lado la periodista María Lourdes Arróliga, ex trabajadora de la Fundación Violeta Barrios dijo que “en vista que nos están cambiando la citatoria de ‘testigos’ a ‘imputados’ nos apegamos al artículo 34 de la Constitución y nos reservamos el derecho a no declarar porque se nos impidió estar acompañados con un abogado cuando sabemos cómo funciona el sistema jurídico sin ninguna garantía”.

CENIDH denuncia “redada” contra periodistas de Nicaragua

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) denunció este m una “redada” del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra periodistas independientes de Nicaragua.

“El régimen ORMU en su afán perverso de inhibir la candidatura de Cristiana Chamorro lleva a cabo una redada no contra la delincuencia que genera inseguridad ciudadana en el país sino contra periodistas, hombres y mujeres de prensa que aman la verdad, la democracia y los #DDHH”, dijo el CENIDH en su cuenta de Twitter.

La Fiscalía Orteguista que dirige la expolicía Ana Julia Guido, a solicitud del MIGOB, “investiga” a Cristiana Chamorro Barrios, hija de la exmandataria Violeta Barrios de Chamorro (1990-1997), por el presunto delito de “lavado de dinero”, en su calidad de directora ejecutiva y representante de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, que cerró operaciones en febrero pasado para no inscribirse como “agente extranjero”.

Cristiana ha señalado directamente a Daniel Ortega de haber montado la investigación en su contra “porque está muerto de horror” de perder el poder en las elecciones de noviembre.


 Relator de la CIDH se pronuncia

Pedro Vaca, relator de Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dijo que “cuesta creer que en un Estado democrático de derecho, la Fiscalía cite a periodistas en una causa por ‘lavado de dinero’ de un día para otro”. Agregó que: “Nicaragua sufre un descomunal atropello a las libertades civiles.” 

El exrelator de Libertad de Expresión para la (CIDH), Edison Lanzas, dijo que pareciera que en Nicaragua “todos los periodistas independientes y las organizaciones de la sociedad civil que no se achican son involucrados en procesos penales”.