Redacción AP 

Quizás podríamos decir que los “micromachismos” son el eufemismo que usa el patriarcado para hablar de situaciones que, en realidad son machistas, sin atenuantes. Hoy en día se disfraza al machismo llamándole micromachismo mientras se pasa por alto la violencia encubierta contra las mujeres o se ocultan actitudes sexistas o machistas.

Para que seas algo más consciente de ello, hemos elaborado una lista de ejemplos de micromachismos en la vida cotidiana y, aunque existen muchos más, empezaremos con 5: está en la mano de todos y todas detectarlos y frenarlos.

Rosa para las niñas, azul para los niños

Incluso podemos ir un poco más allá: camisetas para ellas con mensajes como “princesa” o “bonita” y para ellos con “héroe”, “campeón”, “aventuras”, “valiente” ... Por suerte, algunas marcas han empezado a eliminar la categorización por sexos y venden, simplemente, ropa infantil.

En el restaurante, la cuenta es para él

Es común que cuando se pide la cuenta en un restaurante se sobreentienda que quien paga es el hombre. También es habitual encontrar que, ante la duda de quién ha pedido la cerveza y quién el refresco, la bebida alcohólica sea para él.

Un hombre y una mujer no pueden ser amigos

Sí, sí pueden. La sociedad debe empezar a hacer un trabajo importante en cuanto a dejar de sexualizar o romantizar constantemente que si un hombre y una mujer tienen una relación de amistad, no necesariamente son novios, parejas y en último caso tildarles de amantes.

Ser madre vs la carrera profesional

Esto empieza ya en la entrevista de trabajo: es muy común preguntar a las mujeres acerca de su decisión personal de ser madres y convertir su respuesta en un factor de decisión clave para su contratación.

Una vez dentro de la empresa, es más probable que los puestos de dirección sean para los hombres y no para las mujeres. En el caso de los medios de comunicación las jefaturas de redacción en su mayoría la dirigen hombres, hay pocas mujeres al frente de redacciones o siendo directoras de plataformas digitales, a pesar que en su mayoría hay más mujeres periodistas.

Corres como una niña”

Desde el “corres como una niña” o “llorar es de nenas”, se refuerza y continúa normalizando estereotipos despreciativos hacia las mujeres, pero también al masculino.

En esta lista de ejemplos de micromachismos en la vida cotidiana hemos mencionado cinco situaciones comunes, pero, por desgracia, hay muchos más. ¡Seguro que se te ocurren muchos más! Solo entre todos y todas podemos acabar con el machismo, siendo un poco conscientes y advirtiendo a quien se les “escape” algún que otro micromachismo. ¡Empezá hoy a ponerle freno para conseguir un futuro libre de estereotipos limitadores!