Cristhian Alvarenga

Estados Unidos ha publicado el día de ayer martes 30 de marzo, un informe sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas por el régimen de Daniel Ortega. Entre los principales señalamientos están las ejecuciones extrajudiciales, desapariciones, torturas, detenciones arbitrarias cometidos por la Policía Nacional, el Ejército de Nicaragua y civiles armados que son denominados como “paramilitares”.

El Informe  lo presentó el secretario del Departamento de Estado, Antony Blinken, quien destacó que el “régimen corrupto” del presidente Daniel Ortega, aprobó en los últimos meses leyes que son “cada vez más represivas” y limitan la capacidad de operar de la oposición política, la sociedad civil y los medios independientes.

Estados Unidos enfatizó en que la Policía Nacional de Nicaragua mantiene la seguridad interna, mientras que el Ejército debe ser responsable de la seguridad externa, pero también tiene algunas responsabilidades de seguridad interna.

Pero “Los parapolicías, que son grupos no uniformados, enmascarados y armados con entrenamiento y organización táctica, actúan en coordinación con las fuerzas de seguridad del gobierno, bajo el control directo del gobierno, y reportar directamente a la Policía Nacional”, dice el documento.

Estados Unidos indica que los parapoliciales y las personas vinculadas al régimen de Ortega llevaron a cabo una campaña de hostigamiento, intimidación y violencia hacia enemigos percibidos del régimen, como expresos políticos, activistas campesinos, grupos de oposición pro democracia, defensores de los derechos humanos y el clero de la iglesia católica. 

Por otro lado, el informe recoge que organismos defensores de derechos humanos documentaron que entre octubre 2018 y agosto de 2019, parapoliciales asesinaron al menos a 30 campesinos considerados opositores al partido gobernante.

Ante estas acusaciones, la administración de Joe Biden señala al régimen de Daniel Ortega de no tomar medidas para identificar, investigar, enjuiciar o sancionar a los funcionarios que cometieron abusos contra los derechos humanos, incluidos los responsables de al menos 325 asesinatos y cientos de desapariciones durante el levantamiento de abril 2018.