La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, pidió este miércoles al régimen de Daniel Ortega adoptar “urgentemente” una reforma electoral efectiva que garantice elecciones libres, justas y transparentes y la modificación del conjunto de leyes recién aprobadas en la Asamblea Nacional con las que se viola el derecho a la libertad de expresión, asociación y participación política de los opositores de cara a las elecciones del 7 de noviembre.  

“El Gobierno debe adoptar urgentemente reformas electorales efectivas y establecer un diálogo genuino e inclusivo con todos los sectores de la sociedad, para allanar el camino hacia unas elecciones creíbles, transparentes y pacíficas el próximo 7 de noviembre, recuperar la confianza ciudadana y garantizar que nadie quede atrás”, indica Bachelet en un nuevo informe sobre Nicaragua que presentará este jueves en el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Suiza.  

El documento describe cómo agentes de policía y elementos progubernamentales intimidaron a organizaciones de derechos humanos, grupos de mujeres y asociaciones de familiares de víctimas. La Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha documentado 83 casos de persecución, acoso y amenazas, incluidas represalias contra personas que cooperaron con la ONU.

“Hago un llamado al Gobierno para que libere a todas las personas privadas arbitrariamente de su libertad en el contexto de las protestas o por expresar opiniones disidentes”, ha dicho Bachelet.

En el documento, Naciones Unidas informa que las y los periodistas y medios de comunicación independientes, también siguen siendo blanco de estas acciones. “La Oficina registró 34 casos de intimidación, amenazas y campañas de desprestigio, así como casos en los que se allanaron oficinas de medios de comunicación, se destruyeron sus equipos y se les impusieron sanciones administrativas por su labor periodística” expresan en el documento.

Sobre la reforma electoral la ONU recomienda que el proceso de reformas electorales debe llevarse a cabo “a través de un diálogo inclusivo y constructivo con todos los sectores de la oposición”.