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Nicaragua ha sido añadida por el organismo Civicus Monitor a su lista de vigilancia después de ser catalogada como un Estado represivo. La decisión se da luego de ser evaluadas las restricciones a las libertades cívicas. 

Civicus Monitor es una red mundial de organismos de sociedad civil, sindicatos, redes religiosas; asociaciones profesionales; fundaciones filantrópicas y otros; que trabajan para fortalecer la acción ciudadana y la sociedad civil, en áreas donde la democracia participativa y la libertad de asociación de los ciudadanos están amenazadas.

La organización a través de un resumen, menciona que en el país la represión continua suprimiendo las movilizaciones masivas. Asimismo, indica que defensores y defensoras de derechos humanos, periodistas y opositores políticos son criminalizados y víctimas de acoso por agentes de seguridad y grupos civiles a favor del gobierno. Además, las autoridades nicaragüenses buscan silenciar a la prensa independiente, a través de la detención de periodistas, asfixia económica e incluso negándose a liberar de las aduanas las importaciones de tinta y papel de los principales periódicos. 

El organismo señala que desde finales del 2020, el régimen de Ortega y Murillo, ha doblegado a la sociedad civil, promulgando leyes diseñadas para reducir el espacio para las libertades de asociación, reunión y expresión. También menciona que a casi tres años de la crisis de abril 2018, la persecución y violación de derechos humanos han forzado a más de 100.000 personas a huir de Nicaragua.

Periodistas, exprisioneros políticos, y defensores de derechos humanos enfrentan persecución, allanamientos, detenciones arbitrarias y amenazas en su contra y de sus familiares. Por otro lado, en la Costa Caribe de Nicaragua, los ataques a las comunidades indígenas se han recrudecido, dejando al menos a 10 indígenas muertos durante 2020.

En el documento señala que los medios de comunicación independiente enfrentan  resoluciones judiciales como las de Canal 12 Nicavisión y Canal 10. "El Estado de Nicaragua sostiene una campaña de desinformación contra periodistas y existe obstrucción del trabajo de la prensa independiente, tratando de minimizar el impacto de la COVID-19 en el país", se detalla en el resumen.

La organización recomienda al gobierno de Nicaragua "liberar y retirar los cargos en contra de defensores de derechos humanos, oposición política y periodistas, y tomar las medidas necesarias para su protección". A la comunidad internacional, "apoyar iniciativas multilaterales, incluyendo en el Consejo de Derechos Humanos, que aseguren el escrutinio internacional de Nicaragua - antes de las elecciones -, así como mayor responsabilidad y justicia por crímenes bajo la legislación internacional.

Otra de las recomendaciones es instar a Nicaragua a implementar las recomendaciones de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), las medidas cautelares y recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y las recomendaciones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y permitirle acceso al país. Expresar apoyo a los defensores de los derechos humanos y brindar apoyo material y diplomático a la sociedad civil, periodistas y activistas en riesgo.

Civicus Monitor utiliza una herramienta de investigación, que proporciona datos cuantitativos y cualitativos sobre el estado de la sociedad civil y las libertades cívicas en 196 países. Los datos se generan gracias a la colaboración de más de 20 socios de investigación de la sociedad civil, y la aportación de una serie de evaluaciones independientes de los derechos humanos. Los datos proporcionan la base para las calificaciones del espacio cívico, que se basan en información actualizada e indicadores sobre el estado de la libertad de asociación, reunión pacífica y expresión. Los países pueden calificarse como: cerrado, represivo, obstruido, estrecho y abierto.